A pesar de llevar en las tiendas algo más de tres
meses, en Rest In Game queremos analizar esta nueva entrega
de una de las sagas más importantes en la historia de los videojuegos. Resident
Evil vuelve con su sexta entrega numerada tratando de recuperar su trono en la actual
generación. Los chicos de Capcom nos presentan un juego dividido en cuatro
campañas y orientado claramente hacia la acción. La historia se revela poco a
poco a medida que observamos los hechos desde las diferentes perspectivas y la
presentación recuerda mucho a una gran película de Hollywood.
Comenzaremos por analizar el apartado técnico. Este Resident
Evil 6 es sin duda el más cuidado de la saga. Los protagonistas tienen un nivel
de detalle excelente y los escenarios son variados y detallados. Las
animaciones son correctas, a pesar de encontrarnos con taras como el casi
inútil sistema de coberturas. La historia se nos cuenta intercalando decenas de
vídeos de gran calidad, que aportan intensidad a un desarrollo más frenético de
lo habitual en un Resident. Basta con observar unos minutos de juego para
darnos cuenta del trabajo encomiable y el derroche de recursos por parte de
Capcom para convertir esta última entrega en la más cinematográfica.
El apartado
sonoro merece mención aparte.
Por primera vez en una entrega numerada de la saga podremos disfrutar de un
doblaje al español de un nivel altísimo –de los mejores que recuerdo en un
videojuego- con voces entre las que destacan los actores de doblaje de Wilson,
Cameron o la Doctora Adams todos de la afamada serie House M.D. El sonido
acompaña bien la acción y consigue hacernos sentir dentro de la atmósfera del
juego, eso sí, la banda sonora no la recordaréis una vez terminada la partida.
En cuanto a la jugabilidad nos encontramos con un título que se
inclina definitivamente por la acción. Tenemos la posibilidad de movernos
mientras apuntamos –algo novedoso en la saga- y los ataques cuerpo a cuerpo se
convierten en una alternativa –demasiado- efectiva. El control es bueno, aunque
no brillante en el apuntado y algunas secuencias QTE pasan demasiado rápido,
obligándonos a repetirlas en más de una ocasión. Es el Resident Evil más
dinámico, algo que puede gustar o no dependiendo de las expectativas. Las
cuatro campañas en las que se divide el juego nos presentan cuatro modos
diferentes de jugar. La campaña de Leon y Helena es la más pausada, con enemigos
tradicionales y atisbos del terror propio de las primeras entregas, todo
salpicado con algún puzle ocasional. La campaña de Chris y Piers está
claramente orientada a la acción, con misiones a plena luz y con un equipo
militar que nos resultará de bastante ayuda; podremos pilotar vehículos tales
como jeeps con ametralladoras e incluso un caza de combate. La campaña
protagonizada por Jake y Sherry es un punto intermedio, frenética y con
habilidades únicas por parte de sus protagonistas que harán del combate cuerpo
a cuerpo todo un arte. Finalmente tenemos la campaña de Ada Wong, en solitario;
una campaña del estilo de la de Leon y con matices importantes como el uso de
la ballesta o el garfio. Además el carisma de Ada dota a esta campaña de un
gancho especial para los fans.
Abordando ahora la duración del título, éste podrá llevarnos unas
25 horas en la primera ronda, con la posibilidad de jugarlo en cooperativo o de
disfrutar del clásico modo Mercenarios. Es un Resident largo y variado, pero
que en ningún caso llegará a cansar.
Como conclusión final estamos ante una entrega brutal,
un juego que desborda calidad y cuyo mayor hándicap es su título. Como fan de
la saga he de reconocer que esta entrega no es lo que me gustaría, pero es un
gran juego, y mientras esperamos una vuelta a los orígenes podemos disfrutar de
un juego enorme y entretenido. Tiene aspectos que mejorar, como un sistema de
coberturas olvidable o algunos QTE desesperantes, pero es sin duda una de las
mejores entregas de los últimos tiempos y un título muy recomendable para
cualquier amante de los videojuegos.
Valoración final: 9

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